Néstor ya se murió... Néstor ya se murió... Que se muera Cristina la P... madre que los parió
Cánticos del Partido Obrero (PO)
El clientelismo como práctica política, sin mencionar estructuras partidarias específicas, conlleva a un círculo vicioso: necesita de la pobreza para vivir. Por lo tanto, los partidos que anclen sus construcciones en este tipo de prácticas emergen como espacios conservadores. Quieran o no, la inclusión de las mayorías va a contramano de sus intereses.
Con las agrupaciones universitarias de izquierda existentes sucede una contradicción parecida a partir de sus prácticas políticas que las hacen caer en una contradicción similar a la que cae el clientelismo. Cuanta mayor participación estudiantil menor relevancia de sus propuestas. El PO y todas esas expresiones saben con claridad que si la política universitaria revive, ellos pierden. Esto es así porque el PO es minoría y lo seguirá siendo, porque ese es el rol y la identidad que supo construir. Sus prácticas, su orgánica, sus costumbres, sus quehaceres políticos, su ideología, no toleran la diversidad que implica construir una fuerza política que se proponga interpelar a las mayorías y a los sectores populares.
Conociendo esta incapacidad, al PO le alcanza por el momento en las universidades con su propuesta de minorías. La apatía de participación es un hecho que los beneficia. Y ellos trabajan para mantenerla.
Desde sus propuestas hasta su comunicación se encuadran en esa estrategia. El PO no discute contenidos universitarios. No se pregunta para qué estudiar o qué tipo de estudiantes deberían formarse en los centros de estudios. No cuestiona las jerarquías entre profesores y estudiantes. No invita a la participación. No propone mejoras paulatinas en cualquiera de los ámbitos. No pone en duda las relaciones sociales en la facultad. Y para que sirve un partido de izquierda que no ponga en duda las relaciones sociales en cualquier lugar.
Esa ausencia de debates profundos no es casual. Porque son cuestiones que atraviesan a los estudiantes, que con certeza despertarían interrogantes, intereses. Porque tienen que ver con su realidad, con sus estudios, con su futuro, con su práctica cotidiana. Son discusiones que han comenzado a darse en algunas aulas de espaldas a las agrupaciones, que sólo conocen de pasillos y panfletos, que sólo ingresan a las aulas para asegurarles a los estudiantes esa cuota de fastidio que les permite seguir haciendo política en soledad.
Dejando de lado estos puntos fundamentales, el PO se centra en lo presupuestario y edilicio. Legítimo pero acotado. Eso le sirve en dos aspectos: en uno, para plantearse en un lugar de lucha frente a una problemática que sufren en lo concreto los estudiantes. Pero exigiendo resoluciones imposibles, lo que le permite mantenerse años cómodamente desde posturas declamativas. El segundo aspecto al que apunta la estrategia de lo presupuestario es poder trascender los límites de la universidad y oponerse al gobierno. Estas banderas conectar su política estudiantil con lo nacional. Conexión clave dado que el PO se sustenta, tanto en militancia como en lo económico en lo que hace en las universidades. La exprimen con intensidad para sobrevivir en otros ámbitos donde experimentan la intrascendencia. Sumando a esto que el PO necesita oponerse a los gobiernos para subsistir y esta demanda se lo permite.
Pero al PO no le conviene que se resuelva ni siquiera esa demanda acotada. Porque si con participación estudiantil pierde lugar, sin estos reclamos pierde rumbo, pierde razón de ser. Ese discurso vago, pobre y acotado no tiene reemplazo, ni tampoco sobran las ganas de sentarse a pensar como conseguirlo. De algún modo esto explica esa estética, esa militancia por afear, destruir y hacer casi intransitable los pasillos universitarios. Cuanto más roto, más pueden seguir reclamando
El país transita un rumbo ajeno al de las universidades en lo político. La escasa participación interna no se condice con las últimas experiencias públicas que ha vivido la Argentina. En tiempos de recuperación de la política, de pueblo en la calle, de iniciativas democratizantes, la universidad no puede permanecer ajena, habiendo sido clave en diferentes momentos de la historia para la transformación social. Se trata, en mi opinión, de sortear los últimos eslabones que mantienen un statu quo que aleja a los estudiantes de la política, al menos al interior de las universidades. Que los ponen en contacto con lo peor de la política, con prácticas caducas y atemporales. El PO y las agrupaciones de izquierda actuales son las estructuras que pelean por mantener la tradición y seguir conservadurizando un espacio de por sí progresista. Y ahí yace contra lo que hay que ir.
4 Parlotean:
moi bueno che
Disculpen pero no creo haber leido nada que se diga K y sea tan de derecha. ¿Están profundizando el modelo?
“El PO y las agrupaciones de izquierda actuales son las estructuras que pelean por mantener la tradición y seguir conservadurizando un espacio de por sí progresista. Y ahí yace contra lo que hay que ir.”
¿Pablo Díaz dixit? A no… cierto… él dijo que había que enfrentar a los partidos de izquierda como La Bordó que venían a cortar las vías y que ellos iban a garantizar lo que no hacía la justicia y la policía… perdón por el error.
¡Y Dindane dice que no hay falta de respeto por Mariano Ferreyra! No, ciertamente. Lo que hubo fue un asesinato. Pomez es solamente su apologeta disfrazado de progresista.
Si querés ir contra la izquierda pedile ayuda a MoyAAAno que él sabe de eso.
Mientras tanto yo seguiré militando para que la clase obrera se saque de encima esa lacra asesina que mató a Mariano, que aunque militaba en otro partido, cuando lo ataca la derecha “nacional y popular” de Pedraza y Pomez, es cada vez más comañero mío.
Es increible el micromundo que parece la universidad . El otro dia una persona que dijo ser militante de la izquierda me dijo que el PO y el MST ya tiraron la yolala porque nunca podrian alcanzar las afiliaciones necesarias para mantener la personeria o sea que dejarina de existir como partidos politicos capacees de presemtarse a elecciones en la capital federal . Mientras tanto ganan en centro de estudiantes y salena la calle y no logran afiliar a nadie . Yo al militante de izquierda le preguntaba si no era para ellos un error historico haber estado apoyando a la suciedad rural argentina en la 125 y obvio no me contestaba . Por su parte el Encuentro donde yo milito ya pasamos las afiliaciones requeridas y cuando ponemos una mesa en la calle se siguen acercando personas para afiliarse . Para la izquierda somos apenas una colectora alla ellos . La universidad es una burbuja fuera del pais ?
Un abrazo
para anonimo
uds no son la muerte del capital, son la puta de la sociedad rural
El tano
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